TradiciónMessori
Fundada como empresa familiar en Módena y presente ahora en más de 32 países, Messori Cioccolateria combina tradición y artesanía italiana con ideas innovadoras para satisfacer los paladares más exigentes.
Desde las líneas clásicas Chocoidea y Antica Cioccolateria hasta los productos de temporada y personalizados, cada creación Messori es un viaje al sabor, que combina historia, calidad e innovación.
Giorgio Messori
LOS PRINCIPIOS
Edmondo Messori, a la izquierda en la foto, con sus primeros colaboradores, en Módena, donde nació la dulce historia de la chocolatería Messori.
La segunda ubicación
Fue su hijo Giorgio, junto con su esposa Wanda, guardiana del secreto hecho de cacao, pasión y dedicación, quienes insuflaron nueva vida a Messori devolviendo la dulzura tras las sombras de la Segunda Guerra Mundial y reabriendo la nueva sede en Vignola.
Un legado que se renueva
Massimo y Patrizia, hijos de Giorgio, se unieron a la empresa para continuar la tradición familiar. Patrizia guarda la magia de la producción, mientras que Massimo mira hacia el futuro, creando innovaciones que respetan el corazón histórico de Messori.
Nuevos productos
Massimo inventa y lanza al mercado internacional el Cono Snack: una idea atrevida, ya que es el primer cucurucho que no se guarda en el congelador, cuya forma atemporal recuerda al clásico cucurucho de helado. El Cono Snack Messori revoluciona el mundo de los snacks y lo conquista todo, convirtiéndose pronto en nuestro icono, el más innovador... y el más imitado.
¡En Messori "trabajamos" el chocolate desde la infancia!
Martina Messori
La sede renovada
Generación tras generación, la misma llama se ha transmitido, con amor y respeto, a en la actualidad. No es sólo un oficio: es un vínculo que une a padres e hijos, madres y nietos, en una historia de sacrificios, sueños y una certeza: que el chocolate es un lenguaje universal de la felicidad.
LA SEÑORA "CHOCOLATE
El chocolate Messori, con su bondad, sabe vincularse a los recuerdos más bellos. Prueba de ello es Wanda, madre de Massimo y Patrizia, que llegó a los 92 años con una sonrisa y la dulzura de una vida bien vivida, gracias a sus 74 años en el negocio del chocolate.
La nueva sede
La nueva instalación está situada en una zona más accesible para los vehículos de transporte pesado que el histórico emplazamiento residencial central. Ha llegado el momento de seguir adelante, de continuar creciendo y dando forma a nuestros sueños de chocolate.





